Con tu filosofía de cuarta me hacés pensar; y a las modelos no hay que hacerlas pensar nunca. Con tus mensajes inesperados de "ahora paso por tu casa y tomamos una birra" me cagaste TODAS las siestas posibles. Con tus "no sabés lo que pasó" a las 3 de la mañana lográs preocuparme muchísimo más que cualquier vieja paranóica. Con tu énfasis al discutir me ponés nerviosísima, y con las miles de charlas creo que algún día vas a terminar lavandome el cerebro.
Sos un pendejo de mierda, un ciclótimico alcoholico depresivo y pesimista, y sin embargo en tan poco tiempo te supiste ganar mi confianza ciega; te pusiste SIEMPRE que necesité MÍNIMO descargarme y me ayudaste a salir de varias. Y cuando te agarran esos ataques de cariño repentino me la subís tanto, porque se que convos un siemple "gracias, te quiero" alcanza. Porque así de jodido como sos con TODO lo que te rodea, tenés tu lado simple y cariñoso, y no hay nada que necesite tanto como tu "no voy a ser gomoso, sabés que para lo que necesites estoy blda, encerio". FIN, LISTO, con TAN poco me tranquilizo.
Gracias por aparecer (de esta forma tan de mierda, o no) en mi vida.
Pendejo, tu risa es la magia de los rocanrolles. Te quiero ♥.

No hay comentarios:
Publicar un comentario