24 de agosto de 2011

Esta es la historia de un malherido, que en la carrera perdió su maletín; en el traía todo su tesoro y lo que iba encontrando por ahí. Alguien le dijo: "TENGA CUIDADO!, la calle es dura, se come a cualquier fulano", no le importaba que le dijeran, su mundo para el ya no valía la pena; y así es que fue todo terminó, en vagabundo solo en ese callejón, ya no quedaba, ningún sentido se fue buscandola en cada suspiro.
Cuando encontraron su flaco cuerpo, las huellas delataban un pasado cruel y austero. A pocos metros, un maletín con un aspecto que lo aparentaba a un ruin. En el silencio, lo inspeccionaron, había fotos y una carta escrita a mano, la que decía que la extrañaba y que su vida solo no valía nada.
Y así es que fue, todo terminó, el vagabundo solo en ese callejón. Ya no quedaba ningún sentido, se fue buscandola en cada suspiro.
El alma, cuando muere el amor, ya no es la misma. Un pedazo de vida se va con el, transformando un querer en una amargura viajera, esperando volverla a ver, o ser para siempre, un alma en pena.
Y así es que fue todo terminó!, el vagabundo solo en ese callejón. Ya no quedaba, ningún sentido, se fue encontrandola en cada suspiro.



No hay comentarios:

Publicar un comentario