Tengo ganas de llorar. Perdoná. No, no estás haciendo nada mal. Tampoco soy infeliz, ni extraño, y estoy conforme con la vida que tenemos. Pero no sos el único que tiene derecho a la inestabilidad constante. Debe ser el balcón, y el olorcito a lluvia, y Pearl Jam.
Siempre puse como tu principal defecto lo frágil que sos. Frágil. En en sentido que todos conocemos. Y hasta lo digo con bronca, FRÁGIL, frágil de mierda...
Y tengo tantas ganas de llorar que no puedo siquiera escribir bien.
Después se me pasa, casi instantáneo. Vos no tuviste la culpa de nada. Nadie tiene la culpa cuando se trata de mierdas así, claro, y claro que tuviste la culpa, cómo no la vas a tener?, si no hubieras sido tan frágil ahora no estaría llorando.
Frágil. Y aún así sos tan feliz. Somos tan felices.
Qué va a pasar el día que decida dejar de tenerte el bastón?.
Según mis firmes y elaboradas teorías (elaboradas por el tiempo, y no por la calidad, son un asco, pero llevan años sosteniendose solas) me voy a caer también. Nos vamos a caer juntos.
Intenté. Intentamos. Buscando vaya a saber uno qué otras cosas lejos de vos.
Lejos de vos. No digas nada, y estás buscando un lugar donde estar, qué esperás encontrar si en las sombras andás?. Y en las sombras brillás. Y CÓMO BRILLÁS! Hijo de puta.
Desde pendeja que tengo estos arranques de odiar a todo el mundo para terminar demostrándolo en un abrazo lleno de lágrimas. Me pasó con mis viejos millones de veces. Entonces no entiendo quién es más frágil.
Vos no tuviste la familia que tengo yo.
Vos ahora vas a venir a preguntarme que me pasa, a dejar de lado todo lo que estás haciendo para terminar de decirme que nunca vamos a ser la pareja perfecta, y demás frases lindas de libros que te presté para que leas y que nunca me devolviste, y chistes, y "te tenías que venir a vivir acá para recuperar tus cosas, yo te lo dije".
Y abrazos.
Sobre todo.
Y a la noche el que va a llorar vas a ser vos, preguntando por qué mierda todo es tan complicado, preguntandome como si yo tuviera las respuestas por qué mierda estoy acostada ahí diciendote que todo va a estar bien, y pidiendote que cantes mientras desafino tus guitarras.
Me quiero con vos, siempre. Todo lo demás no importa.
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