8 de febrero de 2014
Vos igual que ayer, igual siempre vos.
Lindo, lindo como casi todo lo que escribe. Vos igual que ayer, igual siempre vos. Ya nunca jamás olvidaremos lo que fuimos. O al menos yo. Mirá, si te escribo esto no es para intentar tocar tus sentimientos ni mucho menos, es más para sincerarme conmigo mismo. Para que quizá esto me sirva como un baldazo de agua fría y así yo solito, yo y sólo yo sepa para donde arrancar.
Frágil, si, todo lo que gustes. Pero vos no contribuís a la causa de revertir la situación.
Te conozco hace muchos años, desde que eras una adolescente con ideas pacifistas. Maduraste, cambiaste, te vi crecer. Pero siempre estuve enamorado de vos, y eso lo sabés, y no entiendo por qué no lo entendés.
Vos. Con tu lenguaje de los años cincuenta que no se de dónde sacás y tus palabras inventadas. Con tus prioridades y tu lista llena de defectos. Contame, quién no se sentiría frágil?. Yo entiendo que soy un tipo de mierda, no entiendo como dejé que los años y demás sustancias se llevaran al flaco algo volado que pensaba que todo podía hacer (já). No entiendo como seguís conmigo, no entiendo que buscás de mi.
El tiempo nos quiso juntos ahora, pero se que no va a durar mucho, y te escribo esto para que entiendas que me enamoré de vos desde el principio. Desde esa puta noche en la Trastienda.
Soy un romántico, lo sé. Solo quiero vomitar todo lo que tengo adentro para ayudarme, para que me ayudes, quizá, aunque se que no lo vas a hacer.
Vos. Mi vida. Amor, siempre tan linda. Con tus múltiples colores y cortes de pelo, siempre hermosa, siempre. Vos, el centro de la inestabilidad emocional. Vos que te colgás viendo las nubes, fumando esas mierdas que te armás, porque si tengo que fumar mierda prefiero hacerlo por poca plata.
vos que ante mis ataques de drogaadicto no tenés mejor salidda que contarme que te prestaron no se qué apuntes de la dirección de arte en el cine, y me ejemplificás con películas que nunca vi, con directores que no escuché nombrar, y te colgás hablando de los verdes, de los rojos, de los encuadres y de que acá donde yo veo una hamaca vos ves una A. Mayúscula, helvética.
Yo no se que hacer, yo no se como reaccionar, no entiendo. No entiendo como el tiempo no me enseñó a callarte la boca con un beso.
No entiendo. Cómo no querés que sea frágil con una mina como vos?. Qué mierda querés que haga cuando a vos te parece de lo más normal irte de casa por un mes, porque extrañás el sonido del cascabel que lleva colgado tu gata. Yo soy un tipo mediocre, soy felíz, pero entiendo de medriocridad. Y si, disculpame, pero me dejé estar. Ahora soy un mediocre. Escuchame, qué hago con vos?. Vos, libre hasta la pija (que linda expresión), vos que andás cumpliendo tus sueños por ahí sin siquiera darte cuenta de lo que estás haciendo. vos que me hablás de permanecer en una obra de arte. Vos, poco hippie y tan llena de vida. Vos que das clases en las villas por mero gusto, y yo, que no puedo salir de mi Chacarita sin tener miedo de no poder volver.
Vos con tus viajes repentinos, que no se cuando vuelvo, según cómo estén los precios allá, quizá, si puedo, me saco un pasaje sin fecha y vuelvo cuando se me acabe la guita, porque es lo más razonable. Dejame decirte algo: no. No es lo más razonable. No para un hombre como yo, que te necesita tanto. Tampoco para las personas bien, escuchame, la gente viaja sabiendo que va a volver, cómo vas a viajar sin saber qué día volvés?. Y perdoname, pero te necesito tanto.
No entiendo. Ahora debés estar con tu hermana pintando muy feliz, y me pone feliz por vos, que no se malentienda, me gusta que seas feliz con tus cosas, solo que me siento un poco en desventaja al saber que vos no me necesitás tanto como yo si a vos. Eso de permanecer, blah, yo quiero permanecer en vos. Quiero que sigas hablando con orgullo de mi, quiero que les sigas contando a tus pocos amigos lo bien que nos va con la banda y lo mucho que te enamora como canto y lo que escribo. Te quiero así, me gustás viva.
Perdoname. A vos que andás en pelotas en el departamento por el simple hecho de regocijarte con lo que dicen después los vecinos. Vos, tu compromiso político y tu militancia. Te admiro, te amo, quiero que vuelvas a casa. Y pero si solo me quedo un mes acá, porque quiero estar con mi hermana. Un mes es una eternidad sin tus besos a la mañana con gusto a mate amargo. Un mes es enorme sin tus caricias en el pelo antes de dormir.
Vos, pendeja de mierda. Con 20 años no te cansás de llamar la atención con tus actos. Que le caés bien hasta a las personas que odiás. vos y tu amor, y tus odios con las raíces podridas. No me gusta que la gente me odie, no quiero pudrir una relación por pelotudeces, viejo, la vida es tan corta que ganarse enemigos es de pelotudo.
Vos y tu amor, mamita. Deben haber pocas cosas tan hermosas como mirarte desde arriba del escenario, siempre ebria, siempre hermosa, siempre con tu vasito de birra y rodeada de gente a la que si querés, rodeada de gente que nos quiere porque vale la pena de verdad.
Ya no se que pedirte. Se que vas a volver a casa. Se que vamos a seguir juntos así como estamos hace años. Hasta creo que esto se desvirtuó y ya no me siento con ganas de pedirte que vuelvas, sino que quiero que sepas que te amo como a nadie, a vos loca. A vos con esos ojos hermosos. La concha de la lora, estoy hasta la pija. Me siento un pendejo de 17 años escribiendole una carta de amor a su noviecita.
vos no sabés que despertás los mejores sentimientos en una persona tan de mierda como soy yo, en un tomador de whisky caro porque si, en un pelotudo que no sabe ni cuidar a su perra.
Vos no entendés, vos no sabés la dimensión del amor que te tengo. Linda.
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